En un mundo al revés, venerado caballero es Don Estrés. La gente corre y corre por doquier sin saber a dónde ni por qué, sin reloj ni trabajo al que acudir, correr y correr, solamente por huir de todo hacia ninguna parte. Retarle un pulso a las agujas del reloj del cual carecen, una carrera Absurda condenada a ser perdida; ¿ a caso existe cruzada, ambición, batalla o incluso Imperio que haya sido capaz de vencer al Tiempo?

Don Estrés, el Rey de la actualidad, motor que mueve y permite a tantas empresas de las Grandes a sobrevivir en épocas de color Gris.
Apartados quedan aquellos que construyeron lo que hoy no vemos y perdemos; el Señor Amor, la Señora Palabra, Don Ahorro y sobretodo, la muy olvidada Doña Familia, al alma de nuestros días por la cual Sí deberíamos correr y correr y correr sin parar hasta encontrarla de nuevo y retenerla, sanearla y devolverle la dignidad que hoy, por pudor, le restamos.

En un mundo al Revés las cosas son lo que no son, como no son ni deberían ser. Vivir al Revés del Revés es mucho más divertido y tal vez, solamente tal vez la única y a última manera de entender y ver las cosas como son cuando no son.